viernes, 30 de diciembre de 2016

Poniendo pesos en la balanza

Se acaba el año y como todo hijo de vecino me resulta inevitable ponerme a hacer balance sobre qué ha salido bien, qué ha salido mal, qué puedo mejorar y qué tengo que dejar a la providencia. El hecho es que este año ha sido bastante interesante. He cambiado cosas, me he pegado con el mundo (como de costumbre), me he pegado conmigo misma (y para variar, he ganado) y he solucionado cuentas pendientes. Puedo decir que, con lo malo que ha podido tener, lo acabo con cierta satisfacción. Os cuento los por qués.

  • A los 8 años de terminar la carrera, por fin, este pasado febrero entregué mi TFC. No obstante, no ha sido nada fácil, no. Tuve que cambiar de tema, cambiar de tutor, se me murió mi segundo tutor por el camino - Rafa, ya te vale, me la liaste parda -, las contracturas se me hicieron fuertes en la espalda y de bonus track, se me ha quedado un poco de vista cansada como los yayos. Con todo, ha sido una liberación absoluta.
  • Después de un año a vueltas, renovamos la web, la dejamos bonica y funcionando. En octubre montamos tienda Etsy, sobre todo en vistas al mercado estadounidense, y poco a poco parece que va funcionando. Me estoy moviendo más que nunca para buscar vías de distribución alternativas a una servidora (si me lee alguna tienda, que me contacte) y tengo todas las ganas del mundo de crear cosas nuevas.
  • Me he hecho unos cuantos conjuntos para sentirme mona y he empezado a retratarme con ellos. Poco a poco, voy venciendo a mi rechazo a hacerme fotos y, aunque los últimos meses lo tengo un poco parado, la actitud sigue ahí.
  • A principios de año, por salud, cambié mi dieta. No soy muy estricta pero me he quitado un montón de mierdas, así que estoy contenta. He bajado de peso y confío en que mi sangre ya no sea sirope de panceta (lo confirmaré con los análisis de la semana que viene).
  • Para seguir con la buena dinámica, en octubre me apunté al gimnasio. Noto como mis brazos van desenmantequillándose poco a poco porque, ya no es que tenga kilos de más (que algunos hay) es que mi masa muscular era inexistente y me dolía todo. Ahora me van doliendo menos las contracturas y más las agujetas.
  • Pero lo mejor de todo, lo que más me ha costado de los hitos del año, se ha hecho esperar hasta hace dos días como quien dice. Y ha sido ¡sacarme el puto carné de conducir! 4 veces he suspendido. No había suspendido tanto en mi vida. Ya pensaba que tenía muñones en vez de manos y pies. Y por fin, Papá Noel se adelantó y el 23 me trajo una L.

Me quedan asuntos que no he podido terminar, como dejar finiquitada la tienda online de la web y otros que no he podido ni empezar, como aprender chino, pero aun así, hoy estoy contenta. Puedo decir que este año ha sido un buen año. Las cosas buenas de mi vida se mantienen fuertes. A las cosas malas, poco a poco, les voy pisando el cuello. Eso sí, estoy decidida a que el año que entra sea mucho mejor y espero que estéis cerca para verlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario