jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Por qué te ofendes?

Hoy no voy a hablar de moda, hoy toca un poquito de crítica social. No es algo que acostumbre a hacer por dos motivos. El primero es que no me gusta pringarme ni meterme en terrenos farragosos, prefiero ser una criaturilla pacífica hablando de asuntos tranquilos que no generen controversia. El segundo motivo es que, por alguna razón que desconozco, tiendo a respetar muy mucho las opiniones ajenas, esté o no de acuerdo con ellas; no me gusta ser fuente de ofensas y, por muy opuesta que sea una postura a la mía, intento ver las cosas desde un prisma abierto que me permita comprender al contrario. No obstante, esta vez ha habido algo que me ha tocado la fibra sensible, no sé, me ha puesto un poco tonta, y me está empujando a soltar una brisa de mala leche hacia todos aquellos que se creen en posesión de un código moral absoluto e irrefutable. Al lío.

Salón Erótico de Barcelona Apricots 2016. Vídeo promocional. Recalco, promocional (ahora explico el por qué del énfasis). Comienza con una aseveración muy clara y contundente de la portavoz del evento: "Me llamo Amarna Miller. Soy actriz porno y nací en un país hipócrita...". A lo largo del vídeo, muy bien realizado, con mucho gusto, su Requiem de Mozart de fondo y mucha mala baba, se van enumerando ejemplos que retratan el por qué de la premisa inicial. Si no lo habéis visto, os invito a que lo hagáis, porque merece mucho la pena - es muy fácil de encontrar, ha conseguido un montón de difusión ;).

Yo lo he visto varias veces porque me ha gustado un montón. Me parece un trabajo muy potente y que refleja muy bien lo podrida que está la sociedad española. Me ha faltado levantarme y aplaudir. Sin embargo, no todo el mundo lo ha percibido del mismo modo. Como toda acción crítica, ha generado respuestas airadas de lo más variopinto. Algunas han podido ser por desagrado hacia las imágenes, pero otras, ay, esas otras pertenecen sin duda a personas que se han sentido ofendidas. Y aquí es justo a donde quiero llegar. ¿Quién se ofende y por qué? La respuesta es muy simple y muy humana. Porque se han dado por aludidas. Porque se han visto reflejadas en ese torero ensangrentado que sostiene a un bebé entre sus brazos o en aquella mujer que con su voto apoya a que los corruptos sigan manteniendo su estatus y llevándose la pasta muerta (¿es cosa mía, o la señora a quien le llueven billetes se parece casualmente a la Sra. Barberá?). Porque a nadie le gusta que le restrieguen su lado oscuro por la cara.

El caso es que, según iba leyendo comentarios, me daban ganas de irlos desmontando uno por uno pero, como ya os he dicho que no me va la gresca, he pensado "mejor voy a tomar una actitud más serena y, por qué no decirlo, más cobarde (conozco bien mi lado oscuro y no me llevo mal del todo con él) y rebatir la ristra de argumentos indignados desde la comodidad de mi blog".

Entre las respuestas que he leído había muchas paridas por energúmenos que se limitan a insultar a Amarna por hacer porno. A estos señores y señoras simplemente les diría que ser actriz porno es una profesión, ser prostituta es otra profesión distinta -inciso, no voy a entrar en el tema de la explotación de la mujer que pueda afectar a ambas profesiones, especialmente a la prostitución, porque un jardín muy grande y merece reflexión aparte- y  y ninguna de ellas te convierte en mejor o peor persona. Es más, hacen una labor social. ¡Qué sería de nuestros pobres adolescentes (y no tan adolescentes) que no meten ni miedo si no tuvieran su material masturbatorio! 

También había mucho orgullo patrio de "eso que muestra el vídeo no es España". A esas personas simplemente les recomendaría revisar los medios de comunicación que siguen porque igual el problema que tienen es que no están al día. Igual no se han enterado de los casos de corrupción, de las familias que se quedan en la calle, de los comedores sociales atestados, de los abusos en el seno de la Iglesia... Igual simplemente se tienen que documentar un poco más. Porque amigos, todo eso ocurre aquí y sale en las noticias a diario.

Los pro-vida y los taurinos reciben lo suyo y se han cabreado en consecuencia. "Es que no puedes comparar un bebé y un toro". Sólo un par de cosejas, torturar a un animal hasta la muerte, lo mires como lo mires, es cruel y salvaje. Segundo, querer que se proteja a los embriones, pero luego, cuando la madre no puede mantener al bebé, ambos queden desprotegidos, está muy feo; llamar asesina a la que aborta y luego obligar a que tu hija reciba un "segundo diagnóstico" en una clínica privada, ya no te quiero ni contar.

Por otra parte estaban aquellos que decían, "buah, es puro marketing, y a esa chica le han dicho lo que tiene que decir". Ejem, sí, es un vídeo promocional de un evento, y sí, alguien habrá escrito el guión, porque oye, ya que se hace un trabajo, se hace bien. Además, ¿quién os dice que no haya podido ser la propia Amarna? Os recuerdo que es una mujer de veintipocos que ya ha conseguido éxito a nivel nternacional a base de ingenio, trabajo y tenacidad. Pero en cualquiera de los casos ¿qué más da quién lo haya escrito? Que el sexo vende es un hecho comprobado así que ¿qué mejor plataforma para lanzar un mensaje de denuncia social que aquella que tiene tanto alcance potencial? Cuanta más gente escuche el mensaje, mejor. 

Pero mis favoritos, sin duda, son los de "no generalicéis, no todos somos así". Pues claro que no, pero si no eres así, ¿por qué te ofendes? Tú no eres esa votante. Tú no eres ese cura. Tú no eres ese banquero. Tú no estás representado en esos roles. ¿O quizá sí? Quizá sí seas esa votante, ese cura y ese banquero. Quizás en el fondo te parezca bien que otros representen esos roles. Y si te parece bien ¿por qué te ofendes?

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