domingo, 24 de abril de 2016

Coges un esmóquin, lo partes por la mitad, y le metes un poco de gato

Esta entrada dominguera va de modelito. Hacía tiempo que no me ponía esta falda. Es una prenda básica negra (uuhh qué raro, yo con algo negro xD) que me hice hace tiempo para salir del paso en una comunión. Es la cosa más tonta que se puede parir en media hora, pero que queda muy aparente: raso de algodón con un poquejo de stretch, corte de media capa y elástico a la cintura.

En su día me la puse con un corsé ultraprecioso que tengo de La Revanche de la Femme que ahora mismo me entra muy jodidamente (si vuelvo a caber dentro sin parecer una morcilla, ya os lo enseñaré porque es una pequeña joya). Hoy la combinado con una chaqueta corta, muy cuadradota de hombros y con cierto rollo esmóquin, o boxy cropped tuxedo jacket, que viene a ser como dirían los fashionistas.

Inciso chorra para reflexión equivalente: ¿por qué todo o casi todo suena mejor en otro idioma? ¿Pasará en todas partes? ¿Será por que aporta exotismo a las cosas o porque así parece que estás muy puesto en el tema? A mí me pasa a veces que, como casi todo lo que leo de moda lo leo en inglés luego que cuesta un huevo traducir los términos más técnicos al castellano, a veces incluso dudo de que existan... ¿Os pasa a vosotros? Bueno, yo ahí lo dejo...


Que me pierdo, la falda hecha a mano va completada con la chaquetilla, camisa blanca (que se me ha quedado un poco grande porque he perdido algo de lorza) y un cinturón trenzado plastiquil. En el bolsillo de la chaqueta, un broche de gatete que es amor puro, obra de Porque sueño.

El resultado, lo que viene siendo un arreglada pero informal de toda la vida. Juzguen ustedes.




Chaqueta, camisa y cinturón: Mango
Broche: Porque Sueño
Minifalda: Dita Mortemí (yo mismamente)
Medias: Calcedonia
Zapatillas: Converse


Después de esto quiero aprovechar para darle las gracias a mi señor marido, que siempre me hace las fotos con los conjuntos sin escojonarse en el intento. Tiene toda la paciencia del mundo cuando le hago sacarme medio millón de disparos para que luego valgan dos o tres a lo sumo, no por él, sino porque yo soy, vamos a dejarlo en "difícil de retratar". Gracias.

viernes, 1 de abril de 2016

Minifalda de tablas y blusa de rayas

El tipo de prenda que más veces he hecho para mí (y haré) es la falda. Fundamentalmente porque me encantan, sobre todo las cortas, y porque son bastante rápidas de cortar y confeccionar. Las blusas, por lo general, me dan bastante por saco debido a que odio profundamente montar cuellos y puños. De hecho, ese odio sólo es superado por el que siento al hacer braguetas. Sin embargo, a veces hay que pasarse por el forro nuestros odios y perezas para sacar cosas bonitas y prácticas.

Este conjunto es uno de esos casos raros en los que la blusa es casera y la falda parece simple pero implica complicaciones absurdas en las que dudo que vuelva a caer salvo que los tejidos lo pidan a gritos. 



La gracia de la blusa de rayitas, aparte de la gran ventaja de que el tejido tiene un acabado arrugado y no requiere plancha (o muy poca), es la manguita globo (sin puños, con la bocamanga fruncida por un elástico para que sea cómoda, se adapte bien al brazo y genere un volumen bonito) y los bolsillos con puntilla. Además, lleva un cuello modistero pequeñito y queda muy cuqui con lazo



La falda por su parte lleva tablas y un tablón frontal, todos insertados en cortes longitudinales pespunteados. Y esa es la chorrada que no pienso repetir en una prenda lisa. ¿Para qué? ¿Para ahorrar cuatro duros en tejido? No compensa el tiempo que se tarda en cortar, montar y rematar todas las piezas. Sólo es bien si me hubiera dado por usar tejidos a contraste en las tablas como hice para un modelo de Miss Self.Destructive (la mini de denim y tartan de la cole Back to School), pero si no, es absurder total.

El resultado final es un conjunto con un puntillo como de colegiala japo, que te lo puedes poner a diario (o al menos, yo me lo pongo a diario) porque no es muy exagerado pero que no deja de ser divertido, que los días pueden ser muy rancios si se lo proponen y ya nos pasan suficientes putadas como para tomárnoslo todo en serio.



Cardigan: Mango
Blusa y minifalda: Dita Mortemí (una servidora)
Botas: Dr. Martens